Inconstitucionalidad superveniente de la cláusula de exclusión docente

Uno de los grandes logros del sindicalismo mexicano ha sido la cláusula de exclusión por admisión(1), que consiste, en esencia, en que el patrón pierde la libertad de contratar libremente a determinados trabajadores, pues solo podrá iniciar una nueva relación laboral con personas que le sean impuestas por el sindicato. Por medio de esta institución se ha logrado patrimonializar a favor de las personas las plazas laborales, al grado que los trabajadores pueden vender o heredar “sus” trabajos por medio del sindicato.

Con las llamadas reformas educativas de 2013, tanto constitucional como legal, se terminó con esa figura en el servicio profesional docente, para que los profesores del sistema educativo público lleguen a sus puestos por medio de exámenes de oposición realizados por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE). De esta manera, todas las cláusulas  de exclusión por admisión que hubiesen convenido los sindicatos de profesores con instituciones educativas públicas se tornaron inconstitucionales.

En el presente caso estamos ante una inconstitucionalidad superveniente, ya que antes de la reforma educativa tales cláusulas eran perfectamente legales (lo siguen siendo en otras materias, excepto la educativa), pero a raíz de la reforma al artículo 3o, constitucional(2), los convenios colectivos que prevén tales cláusulas atentan directamente lo dispuesto por la Constitución Federal y, por lo tanto, han perdido toda su efectividad.

Notas al pie:

(1) Esta figura está contemplada en el artículo 395 de la Ley Federal del Trabajo que dice: “Artículo 395. En el contrato colectivo podrá establecerse que el patrón admitirá exclusivamente como trabajadores a quienes sean miembros del sindicato contratante. …”.

(2) Publicada en el Diario Oficial de la Federación el 26 de febrero de 2013.

9 artículos de ética judicial.

En diciembre del año pasado (2014) se conmemoró el décimo aniversario de la publicación del Código de Ética del Poder Judicial Federal; por tal motivo escribí en Borde Jurídico una serie de artículos sobre la materia, los cuales comparto a continuación:

I. Ética judicial.

II. Prudencia judicial.

III. Justicia.

IV. Fortaleza.

V. Templanza.

VI. Independencia judicial (1 de 2).

VII. Independencia judicial (2 de 2).

VIII. Imparcialidad. 

IX. Objetividad.

Ebook: Las sentencias de los tribunales constitucionales

Ebook: Las sentencias de los tribunales constitucionales.

Fix Zamudio y Ferrer Mac Gregor.

11068412_459898560840950_170376571716230629_n

Contenido:

Prefacio

 I. Introducción

II. Principios básicos de las resoluciones judiciales

III. Las sentencias constitucionales en sentido estricto

IV. La interpretación conforme

V. Contenido y Efectos

VI. Cumplimiento y ejecución

VII.La jurisprudencia constitucional

VIII.La jurisprudencia internacional y su trascendencia en el ámbito interno

IX. Conclusiones

X. Anexo Jurisprudencial ……………………………………………………………………. 83

A) Amparo

B) Materia Común

C) Acción de Inconstitucionalidad

D) Controversia Constitucional

E) Tratados Internacionales

XI. Proyecto de Nueva Ley de Amparo (2001) (Capítulo VI: Declaratoria General de Inconstitucionalidad o de Interpretación Conforme)

Jurisprudencia, reiteración y mayorías calificadas.

La semana pasada la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) resolvió, por mayoría de 6 votos contra 5, que la detención en centros de arraigo es constitucional. Como sabemos, para que la jurisprudencia – en amparo – del Pleno de la Corte sea obligatoria para los demás órganos jurisdiccionales del país se requiere que el criterio respectivo sea reiterado en 5 ocasiones, sin ningún caso en contrario, además de que cada uno de los precedentes obtenga una votación calificada de 8 votos. Sin duda es un sistema perverso diseñado por el legislador;  ¿acaso la Corte Suprema de EEUU debe reiterar en múltiples ocasiones una determinación para que, siguiendo la teoría del stare decisis, la sigan los demás juzgados y tribunales? ¿El Tribunal Constitucional Alemán debe reiterar sus resoluciones para que no sean simples ‘llamados a misa’?

La votación calificada también tiene graves inconvenientes. Imaginemos que en el transcurso de 5 años la Corte resuelve 20 o 30 casos relativos a la constitucionalidad del arraigo, todos ellos con la votación de 6 – 5. Aunque estemos en presencia de doctrina jurisprudencial estable, no será obligatoria para las Salas, tribunales o juzgados.
Ante este panorama ¿cómo deben actuar los jueces que están convencidos que la detención en centros de arraigo viola derechos humanos protegidos por la Constitución  y tratados internacionales?
Una primera postura sería adoptar el criterio mayoritario del Pleno de la Corte (abandonando la postura personal); a fin de cuentas se trata del órgano cúspide del Poder Judicial Federal y último intérprete de la Constitución.
La segunda postura implicaría pasar por alto la decisión de la Corte, declarando la inconstitucionalidad de la detención en centros de arraigo, estableciendo en la resolución correspondiente que si bien se tiene noticia de la decisión de la SCJN, al no ser obligatoria en términos de la Ley de Amparo, se puede resolver en sentido contrario.
Tal vez este tema sea de fácil solución para abogados y académicos, pero para quienes ejercemos la función jurisdiccional implica múltiples aristas, desde la deferencia que se tiene hacia los órganos judiciales terminales, la protección de los derechos humanos y la independencia judicial.
Si en el futuro me toca resolver algún asunto sobre el arraigo deberé tomar una posición, mientras tanto queda como pregunta académica.

Sentencia: Constitucionalidad de la prohibición de venta de ciertos alimentos en escuelas

Ayer dictamos una sentencia en el juzgado (la última del paquete de la llamada reforma educativa), donde el tema a dilucidar era la constitucionalidad de un par de normas que restringen el expendio de ciertos alimentos en las escuelas del país. Les dejo la nota informativa oficial del Consejo de la Judicatura Federal:

“México, D.F., a 25 de marzo de 2015

DGCS/NI: 40/2015

NOTA INFORMATIVA

CASO:

Juez federal resuelve que es constitucional restringir la venta, distribución y expendio de ciertos alimentos preparados en escuelas de preescolar, primaria, secundaria y media superior; pero determina que es inconstitucional prohibirlo en instalaciones de educación superior.

ASUNTO:

El Juez Sexto de Distrito del Centro Auxiliar de la Segunda Región, con residencia en San Andrés Cholula, Puebla, Carlos Alfredo Soto Morales, informa que al resolver el juicio de amparo 1/2015, promovido por una empresa dedicada a la venta y distribución de bebidas en contra del Congreso de la Unión y otras autoridades, lo siguiente:

El 11 de septiembre de 2013, dentro de lo que se conoció como la “reforma educativa”, se adicionó el artículo 24 bis de la Ley General de Educación que dispone, en esencia, que la Secretaría de Educación Pública podrá establecer los lineamientos y prohibiciones para el expendio y distribución de alimentos en las instituciones educativas del país.

El 16 de mayo de 2014 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el Acuerdo emitido por los titulares de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y la Secretaría de Salud (SSA) por el que, entre otras cosas, prohibieron que en las escuelas se vendan alimentos con alto contenido de azúcares simples, harinas refinadas, grasas o sodio que no cumplieran con los criterios nutrimentales de dicha disposición.

Ante ello, una empresa dedicada a la venta y distribución de bebidas (refrescos con gas y sin gas, tés, jugos, néctares y bebidas energizantes) promovió el juicio de amparo 1/2015, del cual hoy se informa.

En la sentencia, la autoridad jurisdiccional estableció que la empresa quejosa carecía de interés legítimo para defender a los consumidores (en este caso alos alumnos de las escuelas del sistema educativo nacional), puesto que no existe un vínculo entre la agraviada y los derechos de los estudiantes.

Asimismo, determinó que es constitucional establecer restricciones en la venta, distribución y expendio de ciertos alimentos preparados en escuelas de los niveles educativos de preescolar, primaria, secundaria y media superior, ya que la mayoría de los educandos de esos grados son menores de edad y, por tanto tienen protección especial del Estado mexicano, atendiendo al interés superior del niño.

Por otra parte, el juez Carlos Alfredo Soto Morales estimó inconstitucional la prohibición de vender alimentos y bebidas en las instalaciones de educación superior (universidades), ya que la mayoría de sus alumnos son personas mayores de edad, que no tienen una tutela especial. Sobre todo, si las citadas bebidas se pueden adquirir libremente en tiendas de autoservicio, mercados, tianguis, vía pública, etcétera.

De esta manera, prohibir la venta de este tipo de alimentos a adultos, por el simple hecho de encontrarse dentro de una universidad, viola la libertad de trabajo y comercio tutelada por la Constitución Federal.

En consecuencia, concedió el amparo de la justicia federal solicitado por la agraviada, para el efecto de que se le permita vender sus productos en universidades, siempre y cuando éstas no compartan aulas o instalaciones comunes a las que asistan estudiantes de grados inferiores”.

Para leer la versión pública de la sentencia (PDF) seguir este enlace.

Ética y derechos humanos

El próximo lunes 23 de marzo platicaremos sobre ética y derechos humanos en la UMAD. Los esperamos, la entrada es libre.

UMAD DDHH

La dirección de la universidad es la siguiente:

  • Camino Real a Cholula 4212 Col. Exhacienda La Concepción Buenavista C.P. 72150 San Andrés Cholula, Puebla, México.
  • 01(222) 1415959 / 1415962 / 4047397

Palabras de bienvenida de la Ministra Sánchez Cordero al Ministro Medina Mora

El día de hoy (17 de marzo de 2015) el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación dio la bienvenida al Ministro Eduardo Tomás Medina Mora Icaza, en la ceremonia de imposición de toga magisterial. Comparto con ustedes el discurso brindado por la Señora Ministra Olga Sánchez Cordero:

“Señor Ministro Luis María Aguilar Morales, Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, del Consejo de la Judicatura Federal y de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación,señora Ministra, señores Ministros, señor Ministro Eduardo Tomás Medina Mora Icaza, señoras Consejeras, señores Consejeros, señora Magistrada de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, señores Magistrados, señor Presidente del Tribunal Electoral, estimada familia de Don Eduardo Tomás Medina Mora Icaza, amigas y amigos todos.

El Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación me ha encomendado la honorable tarea de darle la bienvenida a esta institución; una institución cuyo camino de consolidación en democracia ha sido de capital importancia, no sólo para la Nación sino para cada una de las personas que la integramos. Le doy a nombre de mi compañera Ministra y de mis compañeros Ministros la más cordial bienvenida a esta institución del Estado Mexicano.

Señor Ministro le recibe una institución a la que hoy me atrevo a afirmar: todos los mexicanos se encuentran abiertos a escuchar los muy diversos argumentos y las diferentes posturas de quienes acuden ante ella a dirimir sus conflictos, una institución que a diario se involucra en un debate serio, minucioso a fin de determinar cuál es la solución que más se ajusta a nuestro pacto social.

Le doy la bienvenida a una institución plural, neutral, independiente y colegiada. Lo recibe el Tribunal Constitucional del Estado Mexicano, un institución que tiene hoy un papel fundamental en nuestra democracia, que es un elemento consustancial a ésta, precisamente porque es la encargada de defenderla.

Lo recibe una institución que al tiempo que defiende, respeta y garantiza los derechos de todas las personas, potencializa la participación de ellas en el orden democrático a través de los casos que le son sometidos a su consideración.

Lo recibe una institución que durante toda la vida independiente de México ha sido impulsora de grandes cambios, una institución protagonista de la historia, representativa de los momentos históricos que le ha tocado vivir y que hoy responde a un modelo plural de Estado, no homogéneo, un modelo en el que la premisa es la diferencia y, por tanto la solución radica en el diálogo y en la discusión democrática.

Lo recibe una Corte que se inserta en un modelo global, en el que sus pares, en la mayoría de los Estados democráticos dialogan y deciden en torno a los derechos humanos de todas las personas, tratando de hacer de ese enfoque el objetivo prioritario de su quehacer; una Corte que ha sido merecedora de premios internacionales en esta materia; una Corte que hoy centra sus debates en definir sus alcances, lo que son, pero más importante aún de lo que los ciudadanos podemos hacer con ellos.

Lo recibe señor Ministro, una Corte cuyo proceso de evolución ha sido largo y nunca exento de tropiezos, una Corte que ha vivido un proceso de transformaciones, que hay que decirlo claro y fuerte no tiene marcha atrás.

Como sabemos, en México muchas personas desde los más variados y diferentes frentes hemos trabajado duro para hacer posible la existencia de un Tribunal Constitucional fuerte e independiente como hoy lo conocemos.

Para llegar hasta lo que esta institución nos representa ha sido necesarios cambios y reformas constitucionales y legales, acuerdos políticos pero también cambios culturales, de rompimiento de paradigmas, de mentalidad y de actitud.

He participado modestamente de esta transformación desde hace veinte años y hoy, sin temor a equivocarme, puedo decirle que la Corte a la que llegué alguna vez con mis inquietudes e incertidumbres no es para nada la Corte, señor Ministro, que hoy lo recibe y que yo estoy a punto de dejar.

La Corte que encontré al llegar hace veinte años tenía una idea de los derechos muy diferente, se llevaba a cabo la interpretación constitucional con herramientas teóricas que ya hoy no corresponden a esta nueva realidad, el espectro de los derechos era limitado; había derechos que ni siquiera eran reconocidos.

La Corte a la que llegué concebía el orden constitucional en una esfera limitada de poderes y funciones, sin considerar organismos constitucionales autónomos, sin considerar la nueva realidad jurídica del nuevo orden llamado Distrito Federal.

El país era otro, los problemas eran otros, pero la necesidad del diálogo siempre ha estado presente, lo estuvo hace veinte años, lo está ahora más que nunca, por eso puedo decir también, sin temor a equivocarme que ese proceso de transformación institucional comienza en lo individual e implica un compromiso muy grande; un compromiso vital que va más allá de nuestras capacidades y cualidades personales, el proceso de transformación de lo que uno es al acceder al noble cargo de juez constitucional hasta convertirse en ello es un camino largo y sinuoso, ––lo fue para mí––.

De muchas transformaciones internas, de muchos paradigmas rotos, de muchas renuncias y de muchas dimisiones. El camino que lleva a convertirse en un juez constitucional es un camino que pasa por comprender que se es guardián de la Constitución y que eso significa defender los derechos humanos de todas las personas, de todas aquellas que acuden a esta instancia, realizando a forje de sentencia, la justicia más elemental.

Ser juez constitucional es ser también un árbitro entre los diversos y diferentes poderes que existen en un Estado de derecho; se requiere también del alto grado de sensibilidad y humanismo, de refinamiento teórico, pues se resuelven a través del derecho conflictos que muchas veces tienen su origen político; y por ello, quizá más que cualquiera otra cualidad se requiere de imparcialidad y de neutralidad institucional.

Pero la imparcialidad es un aspecto interno que atañe al juzgador, ya que debe lograr decisiones y acuerdos en medio de profundas diferencias derivadas de muchos factores. El consenso para construir las decisiones en un órgano colegiado, que se integra colegiadamente, es algo muy complejo, pero su capacidad de diálogo, de interlocución, de argumentación, señor Ministro, estoy segura serán la clave para lograr que su voto no sea sólo uno más, sino el de mayoría y si no fuera ese el caso el del testimonio que dejen en sus votos particulares, que habrá de decir mucho de su papel como juez constitucional.

Una de las más altas responsabilidades y distinciones que como jurista una persona puede tener es la de ocupar un lugar en este Tribunal Constitucional, en el Tribunal Constitucional del Estado Mexicano. Por eso señor Ministro lo felicito y estoy segura que su paso por esta Corte será recordado por un juez que propició discusiones democráticas, un juez activista en el diálogo, como un juez defensor de los derechos humanos, un juez defensor de la Constitución, porque defender a la Constitución es defender un modelo particular de democracia, la democracia constitucional.

Sea usted bienvenido señor Ministro a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el Tribunal Constitucional de todos los mexicanos. Muchas gracias señor Ministro”.

La versión estenográfica completa puede consultarse en este link.