Fin de una chicana

Para los que no estén familiarizados con el término “chicana” del argot jurídico, se conoce como tal a la actuación de alguna de las partes, en un proceso judicial, que tiene como finalidad retrasar el dictado de alguna resolución o de la ejecución del fallo.

Generalmente, quien chicanea los procesos judiciales lo hace de mala fe, pues sabe que sus planteamientos, objeciones, incidentes o recursos no prosperarán, pero aun así los interpone ya que, se insiste, el objetivo es dilatar el proceso judicial (habrá quien ‘chicanee’ un asunto por desconocimiento de los medios de impugnación o -como lo hacen algunas autoridades- ‘chicaneen’ por obligación legal, pero eso es otra cosa). No toda persona que ejerza sus derechos legales o procesales está chicaneando un asunto, pero para quienes en el día a día vivimos la tramitación de los expedientes, ya sea como funcionarios judiciales o abogados litigantes, podemos asegurar, sin lugar a dudas, cuando estamos frente a una ‘chicana’.

En materia de amparo, una jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que tenía un fin verdaderamente noble, consistente en ‘perdonar’ el desconocimiento de la vía correcta en amparo (directa o indirecta), fue aprovechada por algunos quejosos para chicanear ‘a lo lindo’ los procesos de ejecución de sentencia (1).

La jurisprudencia en comento señalaba que si un acto de autoridad judicial era reclamable en amparo indirecto (ante juzgado de distrito), pero el quejoso se equivocaba en la vía y lo impugnaba como amparo directo (ante un tribunal colegiado), se debía de corregir la vía intentada y el colegiado tenía la obligación de mandar el expediente al juzgado para que este tramitara el juicio y emitiera el fallo respectivo. Hasta aquí no se puede reprochar nada a la SCJN, pues evidentemente estamos ante un criterio garantista que da preferencia al fondo que a las formas.

No obstante lo anterior, como había adelantado, algunos quejosos se aprovecharon de la bondad del criterio jurisprudencial y comenzaron a utilizarlo indebidamente, logrando detener el trámite de los procesos de ejecución de las autoridades judiciales. El mecanismo era el siguiente:

a) Se seguía todo el juicio y se llegaba hasta etapa de ejecución.

b) El juzgado resolvía una cuestión incidental relativa a dicha ejecución, como sería un incidente de liquidación de sentencia;

c) El condenado en el juicio interponía recurso de apelación contra la liquidación;

d) El tribunal de segunda instancia confirmaba la interlocutoria de liquidación;

e) El quejoso interponía amparo directo en contra de la resolución de 2a instancia que resolvió la liquidación de sentencia (a pesar de que cualquier persona que haya cursado la materia de amparo sabe que es impugnable en amparo indirecto);

f) Las autoridades responsables, debido a la carga de trabajo y en casos concretos que resolvimos en el juzgado, tardan entre 6 meses y 1 año en emplazar a los terceros perjudicados en el amparo directo, hecho lo cual, remiten el expediente al tribunal colegiado de circuito;

g) El tribunal colegiado de circuito, en un acuerdo de presidencia, le dice al quejoso que el fallo que resuelve un incidente de liquidación de intereses en la vía de ejecución no es impugnable en amparo directo, sino en la vía indirecta, por lo que ordena remitir los autos al juez de distrito respectivo para que siga conociendo del asunto.

h) El juez de distrito recibe el expediente, radica el juicio, lo tramita y dicta la sentencia correspondiente, en el caso concreto, concediendo un amparo para efectos (este trámite tarda entre 3 y 6 meses, dependiendo las cargas de trabajo y la dificultad del asunto).

g) El quejoso interpone recurso de revisión contra la sentencia del juez de distrito, y el asunto se va al tribunal colegiado de circuito que confirma el amparo para efectos concedido. Se regresa nuevamente el expediente a la sala responsable y dicta una nueva resolución.

Hasta aquí es el camino normal de un asunto, y a partir de este momento comenzaba la chicana de la parte condenada:

h) Dictada la sentencia por la sala (en cumplimiento a la sentencia de amparo indirecto), confirmando nuevamente la interlocutoria de liquidación de intereses, el quejoso nuevamente interpone amparo directo (a pesar de que ya se le había dicho que esa no era la vía), se repite todo el trámite desde los incisos f) a g).

Con la segunda ‘equivocación’ de la vía, el quejoso lograba chicanear el expediente cerca de un año, en lo que se corregía la vía del amparo (convirtiéndola nuevamente de directo a indirecto). Si otra vez se concedía otro amparo para efectos, la chicana podía volver a tener éxito en el futuro.

Pero una reciente jurisprudencia de la SCJN (2) ha determinado que el quejoso solo se puede equivocar una sola vez en la vía, y si el tribunal colegiado le dice en la primera vez que el amparo directo no era la vía, sino el indirecto, y en un segundo amparo el quejoso se vuelve a ‘equivocar’ (la segunda vez no es equivocación, es una simple chicana), entonces el segundo amparo es improcedente.

De esta manera, la ‘chicana’ del error en la vía se ha limitado a una sola ocasión, ya que en la segunda el juicio de amparo se sobreseerá. El criterio de la 1a Sala de la SCJN, que limita el ejercicio de este tipo de chicanas a una sola vez, me parece adecuado, pues no debemos de perder de vista que cada vez que se ejerce este tipo de prácticas dilatorias se hace nulo el derecho de prontitud en la impartición de la justicia de la parte vencedora en el juicio natural.

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Notas a pie:

(1) Jurisprudencia de la Segunda Sala de la SCJN, del rubro y texto: DEMANDA DE AMPARO INDIRECTO PRESENTADA COMO DIRECTO. PARA DETERMINAR LA OPORTUNIDAD EN SU PROMOCIÓN DEBE ATENDERSE A LA FECHA EN QUE SE PRESENTÓ ANTE LA AUTORIDAD RESPONSABLE, AUN CUANDO EL TRIBUNAL COLEGIADO SE DECLARE INCOMPETENTE Y LA REMITA AL JUZGADO DE DISTRITO. La Suprema Corte de Justicia de la Nación ha sostenido que las causas de improcedencia del juicio de amparo deben acreditarse plenamente y no inferirse con base en presunciones, y que la equivocación de la vía en que se presente la demanda correspondiente no debe dar lugar a imposibilitar la defensa del quejoso ante actos que estima lesivos de sus garantías individuales. En ese sentido, cuando en la demanda se reclamen actos que se ubiquen en alguno de los supuestos del artículo 114 de la Ley de Amparo, pero se dirija al Tribunal Colegiado de Circuito, debe estimarse oportuna su promoción si es presentada dentro del plazo legal ante la autoridad responsable, a pesar de que a la fecha en que se reciba en la Oficialía de Partes de los Juzgados de Distrito haya transcurrido el plazo previsto para ello, y que en esa demanda se expresen los antecedentes del acto reclamado, la protesta de decir verdad o algún otro de los requisitos establecidos por el artículo 116 de la Ley citada para la promoción del amparo indirecto; pues pretender desentrañar la intención del impetrante con la mención de esos requisitos, llevaría a establecer la vía de impugnación bajo indicios que constituyen un criterio subjetivo, siendo que lo aplicable es un criterio objetivo que no dé lugar a dudas sobre la intención de promover el amparo directo, como es la autoridad a la que se dirige y el lugar donde se presenta la demanda. En consecuencia, si su presentación ante la responsable ocurrió en tiempo, debe considerarse que la demanda de garantías fue presentada oportunamente, con independencia de que el Tribunal Colegiado de Circuito que la recibió se declare incompetente y que el Juez de Distrito ordene su regularización, en cuanto a la satisfacción de los requisitos de la demanda de amparo indirecto.

CONTRADICCIÓN DE TESIS 42/2005-PL. Entre las sustentadas por los Tribunales Colegiados Cuarto y Quinto, ambos en Materia Civil del Tercer Circuito, y los Tribunales Colegiados Quinto y Sexto, ambos en Materia Civil del Primer Circuito. 24 de febrero de 2006. Cinco votos. Ponente: Genaro David Góngora Pimentel. Secretaria: Blanca Lobo Domínguez.

(2) Jurisprudencia 13/2014 (10ª) de la 1a Sala de la SCJN (pendiente de publicar): DEMANDA DE AMPARO INDIRECTO PRESENTADA COMO DIRECTO. CASO EN EL QUE PARA DETERMINAR LA OPORTUNIDAD EN LA PROMOCIÓN DEL JUICIO DEBE CONSIDERARSE LA FECHA EN LA QUE LLEGÓ PARA SU CONOCIMIENTO AL JUEZ DE DISTRITO. En aquellos supuestos en que el mismo quejoso: i) presente por segunda ocasión indebidamente una demanda de amparo indirecto ante la autoridad responsable; ii) con la finalidad de impugnar un acto dictado después de concluido el mismo juicio natural del que deriva el acto reclamado en el amparo previo; y, iii) que dicho acto constituya una resolución dictada en cumplimiento de una demanda de amparo indirecto; el juzgador de amparo contará con elementos suficientes para acreditar que el quejoso conocía la vía procedente, por lo que el error en la presentación de la demanda no deberá interrumpir el plazo para la promoción del juicio de amparo y la fecha que se tomará en cuenta para determinar la oportunidad del juicio será aquella en la que llegó al conocimiento del juez de distrito y no en la que la recibió la autoridad responsable. Ello siempre y cuando el tribunal colegiado al que se le turnó el primer amparo como directo, al declarar su incompetencia legal, haya explicado al quejoso los casos en los que procede el amparo directo, indicando que en contra de las resoluciones ahí reclamadas procede el amparo indirecto. Lo anterior, en virtud de que un primer error en la vía debe presumirse como una equivocación de buena fe procesal que no debe dejar al quejoso sin defensa; no obstante, una segunda equivocación en estas condiciones permite acreditar que el quejoso sabía cuál era la vía que debía iniciar y que la conducta procesal del quejoso está encaminada a entorpecer la buena marcha del juicio, por lo que en este supuesto, no se debe interrumpir el plazo para la promoción del juicio de amparo.

Contradicción de tesis 266/2013. Suscitada entre el Quinto Tribunal Colegiado en Materia Civil del Tercer Circuito y el Octavo Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito. 22 de noviembre de 2013. La votación se dividió en dos partes: mayoría de cuatro votos por la competencia. Disidente: José Ramón Cossío Díaz. Unanimidad de cinco votos de los Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, Olga Sánchez Cordero de García Villegas y Jorge Mario Pardo Rebolledo, en cuanto al fondo. Ponente: Arturo Zaldívar Lelo de Larrea. Secretaria: Alejandra Spitalier Peña.

Un comentario

  1. alfonso miguel mojarro bernal · · Responder

    Muchas Gracias. Por compartir, dios te lo pague con hijos…. es broma gracias te agradezco

    ALFONSO MOJARRO. Date: Thu, 10 Apr 2014 01:12:00 +0000 To: mojarro60@hotmail.com

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