¿Quién vigila a los jueces?

La necesidad de escribir este artículo nació de dos noticias que se han dado en los últimos días en nuestro país, que tiene que ver con el sistema de impartición de justicia federal. La primera nota, la más conocida, del juez federal veracruzano que concedió el amparo a una persona acusada de pederastia (el caso de Los Porkys). La segunda nota, vinculada indirectamente con el tema anterior, y que no tuvo tanta trascendencia mediática, se refiere al dicho de un diputado, en el sentido que los jueces están exentos de evaluaciones de conducta, por lo cual retoma un viejo clamor del poder legislativo: someter a jueces a controles de confianza.

Sobre el primer tema no me ocuparé. Ya mucho se ha escrito en los medios de comunicación y redes sociales. Puntos de vista a favor de la sentencia de amparo se han dado, por ejemplo, por el constitucionalista Miguel Carbonell y otros destacados juristas. Las críticas, que han sido las más, vienen de diversas plumas, muchas de ellas con gran prestigio. Solo mencionaré, a título personal, que es reprobable que se haya amenazado al juez y a su familia en redes sociales. Ese linchamiento a las personas no tiene razón de ser en una sociedad plural.

En cambio, quisiera referirme al dicho del diputado de que los jueces y magistrados federales, según su punto de vista, no estamos sujetos a control alguno. Si uno lee con detenimiento la nota, en especial la afirmación que “La asignatura pendiente que tenemos en México, de los tres poderes, es el Poder Judicial al que nadie revisa…“, parecería que los juicios son la jauja del descontrol y la arbitrariedad, donde jueces y magistrados resolvemos sin sujetarnos a ninguna norma o control. Nada más alejado de la realidad.

Todos los servidores públicos del Poder Judicial de la Federación estamos sometidos, constantemente, a múltiples regulaciones en nuestra actuación. Para empezar, existen varias leyes que debemos acatar, como la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos y la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación. También, dependiendo la materia, tenemos que observar otras normas, como la Ley de Amparo, el Código Nacional de Procedimientos Penales, el Código Federal de Procedimientos Civiles, etcétera.

En materia de evaluación financiera, el Consejo de la Judicatura Federal tiene la facultad de verificar la evolución del patrimonio del servidor público (desde los intendentes hasta los magistrados, pasando por oficiales administrativos, actuarios, secretarios y jueces), su cónyuge, concubina y dependientes económicos, solicitando la información fiscal, bancaria o inmobiliaria necesaria.

En términos de ley, por lo menos una vez al año, el Consejo de la Judicatura Federal realiza minuciosas visitas de inspección a todos los juzgados de distrito y tribunales de circuito a lo largo del país. De igual manera, el propio Consejo tiene una Contraloría y una Comisión de Disciplina para investigar y sancionar, oficiosamente o por queja de algún ciudadano o funcionario, alguna conducta que pudiese ser ilegal.

En el ámbito jurisdiccional existe un sistema de recursos que permiten que muchas determinaciones sean revisadas por instancias superiores. Por ejemplo, las resoluciones que dictan los jueces de distrito o tribunales unitarios son revisables, según sea el caso, por tribunales colegiados de circuito. A su vez, lo que resuelvan estos últimos, excepcionalmente, puede ser analizado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

De esta manera, por ejemplo, la sentencia dictada por el juez federal en el caso de pederastia puede ser controvertida, mediante el recurso de revisión, ante un tribunal colegiado de circuito. De igual modo, el Consejo de la Judicatura Federal ha iniciado una investigación para revisar aquella determinación.

Quis custodiet ipsoes custodes? (¿quién vigila a los vigilantes?) se preguntaba el poeta romano Juvenal. El Poder Judicial Federal, encargado de vigilar el respeto a los derechos humanos de los ciudadanos, tiene mecanismos judiciales y administrativos para revisar, a su vez, a los vigilantes.

Seamos cuidados de los llamados del poder legislativo que pretenden someter a los jueces a controles de confianza, ya que ello es un ataque velado a la independencia judicial. ¿Por qué afirmo lo anterior? Porque que la inmovilidad de jueces y magistrados dependerá de una de las pruebas que integran esos controles: el polígrafo, donde una persona con una máquina y un procedimiento “científico” decidirá si el actuar de un juzgador es probo y honesto, pasando por alto la valoración de las pruebas, la argumentación en las sentencias, la ponderación de principios, el sometimiento a la ley y a los precedentes judiciales. Un aparato y su operador, el poligrafista, determinarán el destino del Poder Judicial Federal.

No por ver un árbol perdamos de vista la perspectiva del bosque completo. Uno, dos, tres, diez o cien asuntos, bien o mal resueltos, no son pretexto para aniquilar la independencia de todo un poder pilar del Estado, como lo es el judicial federal. Medidas como la propuesta causarían un grave golpe a nuestra joven democracia.

Artículo publicado originalmente en el Huffington Post.

3 comentarios

  1. Alejandro · · Responder

    Por supuesto que la justicia requiere de integridad, autonomía, independencia , y más cuando los “diputados” y senadores” han convertido a la Legislatura en el piso de la delincuencia política organizada, convirtiéndose , de facto, en acuciosos representantes de empresas tran SA ccionales, Han convertido a la Constitución en una verdadera ramera dilapidadora de las leyes que protegían a la sociedad y sus recursos. , no es posible que una mafia política pretenda denostar al poder judicial, y mas cuando en su mayoría son ignorantes, inexpertos, sumisos y francamente delincuentes políticos. no debemos permitir que esa miasma humana llamada “legislatura” trastoque los cimientos de o único que nos queda a los mexicanos como defensa institucional.

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  2. Tiene ud mucha razón, no todos son iguales: pero hay cada tipo que nada más con observarlos por una hora vera que si recargan su cartera y bonito, soy testigo de ello, pero no hay que hacer leña del arbol por unos cuantos:

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  3. Ulises Flores S. · · Responder

    Interesante, aunque los controles a los que se refiere, en términos de Karl Loewenstein, son todos controles intra-orgánicos y lo que hace falta son mas controles inter-orgánicos. Saludos

    ________________________________

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